10. Cape Epic: Viernes a tope

Written by

·

El sexto día de carrera, una etapa de transición de 70 km y 1700 mts de desnivel positivo.  Nos situamos en el primer puesto del pelotón C.

Lo lideramos.

El despertar competitivo que experimentó Nacho ayer, ahora toma más fuerza. El de menos a más, ahora pasa a ser de más a más. Sus ganas de combatir resultan evidentes, al punto que dejamos al pelotón detrás y alcanzamos a los que salieron cinco minutos antes, o sea, los del grupo B.

Inconformes con eso, los rebasamos también.

Ciclista que vemos, ciclista que lo cazamos.

Nacho está hecho una máquina de pedalear.

Las bajadas, a tope. Los senderos de subida, no se diga.

De cuando en cuando, brama, como rugidos de guerra que salen de su pecho.

Es como si hubiera superado un umbral, sin vuelta atrás, y ahora disfruta de esas nuevas sensaciones.

Hay zonas en las que tengo que decirle que espere un poco, que me deje tomar un respiro para continuar. Nacho se ha transformado en un lobo de caza y de repente quiere devorar a todos.

Quizás influye que esa noche llega Luli, su esposa, junto a mi familia, quienes nos inspiran y por quienes logramos completar retos así, además, poco a poco la sensación de logro se siente más cerca.

Pasamos la meta con 3hr48 y una velocidad promedio de 18.4 km/h. Es nuestro mejor desempeño en el Cape Epic.

Luego del abrazo y foto de rutina, nos montamos a un bus que nos traslada a Stellenbosch donde nos aguarda el último campamento de la competencia.

El ambiente sin dudas empieza a relajarse, solo faltan dos etapas y la carrera será nuestra. Recibimos a nuestras familias con ilusión. Nos recargan de energías con su cariño. Para celebrar salimos a cenar a un restaurante en el elegante pueblo de Stellenbosch. En eso me percato de la hora y que el siguiente día no será sencillo, nos esperan 87 km con 2500 de subida, una etapa que demandará mucho. Debíamos dormir temprano y son más de las diez de la noche.


Descubre más desde Wild Kronics

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario